EL RINCÓN DEL JARDINERO

 

LA PLANTA DE LA SEMANA XIV

pasionaria

by José Muñoz

FLOR DE LA PASION

Passiflora caerulea

Es una planta originaria de las zonas semiboscosas de Perú y de Brasil, descubierta por los españoles hacia el siglo XVI. Se trata realmente de una liana trepadora, es propia de terrenos umbrosos, secos y templados, que soporta el calor extremo y el frío moderado (heladas por debajo de -10ºC pueden dañarla seriamente). Debe plantarse junto a vallas, muros, pérgolas, alambradas o celosías que deseemos cubrir; necesita suelos profundos, siendo conveniente proporcionarle una abonada a finales del invierno. Entre lo más curioso de esta planta está la simbología que vieron los misioneros españoles en la curiosa flor que produce esta planta: los filamentos de la flor evocan la corona de espinas de Cristo; los estambres, que son cinco, representarían las cinco llagas/heridas de la crucifixión; los tres pistilos, los clavos; y los pétalos, que son doce, a los doce apóstoles.

A finales de verano fructifica, su fruto, colgante del tamaño de una nuez y de color rojo, es algo insípido y si se ingiere estando inmaduro es tóxico; su flor en infusión y en dosis muy precisas tiene propiedades curativas de carácter analgésico (contra el dolor) y ansiolítico (tranquilizante). Su aspecto exuberante y exótico, su porte siempre verde, y los pocos cuidados que precisa la convierten en una planta ideal para decorar muros o cubrir pérgolas en nuestro jardín.